La regla de oro: decide cuánto podéis gastar de verdad antes de visitar un solo proveedor. En España, la boda media ronda los 15.000–25.000 € para 100–120 invitados — pero una ceremonia íntima de 60 puede costar 8.000 €, y una gran recepción de 200 puede superar los 40.000 €.
Habladlo en pareja y, si aportan, con la familia. Apuntad el tope. Es vuestra restricción — todo lo demás se adapta.