Qué poner en tu web de boda: las secciones imprescindibles
Si te preguntas qué poner en tu web de boda, la respuesta corta es: los nombres y la fecha, la hora y el lugar de cada momento del día, un formulario de confirmación de asistencia, cómo llegar, la lista de bodas y las respuestas a las preguntas que os harían por WhatsApp. Con eso la web ya trabaja por vosotros.
No todo pesa igual: los datos básicos y el formulario son imprescindibles, mientras que la historia de la pareja, la galería o el dress code son opcionales y se añaden cuando aporten algo. Los ejemplos de cada sección salen de webs reales hechas con el editor de YesLovey.
Lo esencial:
- Se puede publicar solo con lo esencial y completar la web sobre la marcha: sigue siendo editable después de publicarla.
- El formulario de confirmación debe preguntar por alergias, acompañantes, niños y transporte; cada campo evita una ronda de mensajes.
- La agenda del día y el mapa de cómo llegar responden las dos preguntas que más se repiten la semana de la boda: a qué hora y dónde.
- El número de cuenta se puede pedir con elegancia: primero la frase de agradecimiento, después el dato.
- Datos sensibles (cuenta bancaria, teléfonos, direcciones particulares) mejor detrás de una contraseña, no en abierto.
Nombres, fecha, hora y lugar: lo primero que busca cada invitado
Lo primero que hay que poner en una web de boda son los nombres de la pareja, la fecha completa, la hora de la ceremonia y el nombre y la localidad de cada lugar. Un invitado consulta estos datos varias veces, así que deben estar en la portada, sin buscar.
No basta con «20 de septiembre». La versión útil incluye el día de la semana, la hora y qué pasa a continuación: «Domingo, 20 de septiembre de 2026 · Ceremonia a las 17:00 · Recepción a continuación». Si la ceremonia y el banquete son en sitios distintos, cada uno necesita su propia tarjeta con nombre y dirección.
Una cuenta atrás debajo de la portada remata esta parte. No aporta información nueva, pero recuerda cuánto queda para el día y hace más presente la fecha límite del formulario.
Confirmación de asistencia: el formulario que sustituye al grupo de WhatsApp
La confirmación de asistencia (RSVP) es un formulario donde cada invitado dice si viene, con qué acompañantes y qué necesita comer. Todas las respuestas caen en un panel único, así que deja de existir la lista a mano que había que perseguir por mensajes.
Estos son los campos que merece la pena activar, tal y como aparecen en una plantilla real:
- ¿Asistirás? Con dos opciones claras: «Sí, asistiré» o «No». Los que no vienen también deben poder decirlo.
- Nombre, apellidos, móvil y correo. Para poder avisar de cambios de última hora.
- Tipo de invitado (adulto o niño). El catering cobra distinto cada cubierto, y el recuento de niños lo pide siempre.
- Requisitos dietéticos y alergias. Un campo libre: «vegetariano», «sin gluten», «alergia a los frutos secos».
- ¿Usarás el servicio de lanzadera? Si hay autobús, este campo decide cuántas plazas contratar.
- Añadir acompañante. Que cada invitado registre a su pareja o a sus hijos en la misma respuesta, con sus propias alergias.
- Canción favorita. Opcional, y el DJ lo agradece.
Pon una fecha límite realista y visible, unas semanas antes de la fecha que os pida el catering: siempre hay rezagados. En el plan gratuito de YesLovey el formulario acepta hasta 60 confirmaciones; a partir de ahí hace falta el plan Pro.
La agenda del día: que nadie llegue tarde al cóctel
La agenda del día es una línea de tiempo con la hora y el nombre de cada momento: llegada, ceremonia, cóctel, banquete y fiesta. Responde a la pregunta que más se repite la semana de la boda —«¿a qué hora tengo que estar?»— y evita que nadie llegue con el cóctel ya empezado.
Cada entrada necesita solo tres cosas: la hora, el nombre del momento y una línea de contexto. Del ejemplo de arriba: «3:30 PM — Llegada de invitados. Bebidas de bienvenida en los jardines de la finca». Esa línea extra le dice al invitado qué se va a encontrar, no solo cuándo.
Un truco: poned la hora de llegada media hora antes de la ceremonia real. La agenda pública es también una herramienta de puntualidad.
Cómo llegar, transporte y alojamiento: menos mensajes de última hora
La sección de cómo llegar lleva un mapa interactivo con la dirección exacta del lugar de la boda y una línea de orientación, por ejemplo la distancia desde el aeropuerto o la ciudad más cercana. Es la sección que elimina el mensaje de «¿pero dónde es exactamente?» que, sin web, llega multiplicado por cada coche.
Si habrá invitados de fuera, añadid un bloque de transporte con dos o tres columnas: cómo venir desde el aeropuerto o la estación, si hay lanzadera y a qué hora sale, y qué hacer si alguien prefiere taxi. Cada columna, dos frases como mucho.
El alojamiento sigue la misma lógica: dos o tres hoteles cercanos con distintos precios, y si habéis negociado un descuento por grupo, el código para pedirlo. No hace falta más; nadie reserva hotel desde vuestra web, solo necesita saber por dónde empezar a mirar.
Lista de bodas y número de cuenta, sin resultar frío
La lista de bodas de una web moderna suele ser un párrafo corto más un enlace o un número de cuenta, no un catálogo. Una manera natural de decirlo tiene dos partes: primero el agradecimiento («vuestra presencia es el mayor regalo»), después la alternativa concreta para quien quiera contribuir.
Una forma de decirlo: «Vuestra presencia es el mayor regalo de todos. Si queréis tener un detalle, tenemos una pequeña lista y un fondo de luna de miel — ¡estamos planeando un viaje por Japón!». Decir para qué será el dinero (el viaje, la entrada del piso) convierte la petición en algo personal.
El número de cuenta en sí tiene truco, y no es de redacción: es de privacidad. Publicarlo en una página abierta significa que cualquiera que encuentre el enlace lo ve. Más abajo está la solución.
Dress code: cuándo hace falta y cómo escribirlo
El dress code solo hay que ponerlo cuando hay algo que decir: etiqueta estricta, un terreno que desaconseja tacones, una paleta de colores o un «evitad el blanco». Si la respuesta es «ropa de boda normal», la sección sobra. Cuando existe, dos frases concretas evitan veinte consultas idénticas.
La estructura que se lee bien: el nivel de formalidad, una imagen mental y las excepciones. Una redacción posible: «Os invitamos a vestir de etiqueta. Paleta sugerida: marfil, champán, azul marino y carbón. Por favor, evitad el blanco». Nadie tiene que interpretar nada.
Si la boda es en el campo o en arena, decidlo aquí: «la ceremonia es sobre césped; mejor cuña que tacón de aguja» ahorra disgustos reales.
Vuestra historia y la galería: las secciones que dan personalidad
La historia de la pareja y la galería de fotos son opcionales: la web funciona sin ellas. Pero son las secciones que separan una página de datos de una página que apetece leer, y las únicas donde los invitados encuentran algo vuestro, no logístico.
Para la historia, un formato claro es una línea de tiempo de tres a cinco hitos: cómo os conocisteis, la primera cita, la pedida. Cada hito, dos frases con algún detalle concreto, como en el ejemplo: «Nuestros caminos se cruzaron en la inauguración de una galería en Londres. Alba admiraba un cuadro; Ángel admiraba a Alba». Mantened cada hito en una o dos frases; los bloques largos de texto no se leen.
En la galería, cuatro u ocho fotos buenas superan a cuarenta regulares. Pensad que casi todos la verán en el móvil con la cobertura del campo: menos fotos, mejor elegidas, y la página carga rápido.
Las preguntas de tus invitados, respondidas una sola vez
Una sección de preguntas frecuentes en la web de boda responde de una vez las dudas que os llegarían repetidas por mensaje: si se puede llevar acompañante, si los niños son bienvenidos, dónde aparcar, si se pueden hacer fotos durante la ceremonia. Cada pregunta que respondéis aquí es una conversación menos por WhatsApp.
Las cuatro que aparecen en casi todas las bodas:
- ¿Puedo llevar acompañante? Decid la política real, sin rodeos: «la invitación indica las plazas de cada familia».
- ¿Los niños son bienvenidos? Sea cual sea la respuesta, escrita duele menos que dicha en persona.
- ¿Habrá parking? / ¿Dónde aparco? Con el sitio concreto.
- ¿Puedo hacer fotos durante la ceremonia? Si preferís una ceremonia sin móviles, este es el lugar para pedirlo con amabilidad.
Responded corto y en vuestro tono. Una FAQ de una línea por respuesta se lee entera; una de párrafos, no.
Qué no poner en tu web de boda
Tan importante como qué poner es qué no publicar en abierto: la dirección exacta de vuestro domicilio o el de vuestros padres, teléfonos personales y el número de cuenta a la vista de cualquiera. Una web de boda pública la puede abrir cualquier persona con el enlace, no solo vuestros invitados.
La solución no es renunciar a esa información, sino ponerla detrás de una contraseña. Al proteger la web con contraseña, los invitados entran con una clave que compartís junto al enlace, y el número de cuenta o los teléfonos de contacto dejan de estar expuestos a desconocidos. En YesLovey esta protección es una función del plan Pro.
Dos alternativas si publicáis en abierto: dejar el número de cuenta fuera de la web y enviarlo por mensaje a quien lo pida, o poner un botón de «pedirnos el número de cuenta» que abra un correo. Menos cómodo, pero igual de discreto.
Tampoco publiquéis datos de otros sin permiso: la lista completa de invitados con apellidos, o fotos de niños ajenos, mejor fuera de una página indexable.
Cómo añadir las secciones a tu web de boda
En un editor visual, montar las secciones de una web de boda no requiere código: eliges una plantilla, activas o desactivas secciones desde un panel y escribes encima del propio diseño. En YesLovey el flujo completo es elegir plantilla, ajustar las secciones y publicar en un subdominio gratuito.
Las plantillas ya traen las secciones de esta guía montadas con textos de ejemplo, así que el trabajo real es sustituirlos por los vuestros; si os quedáis en blanco delante de una sección, en textos para tu web de boda hay ejemplos listos para copiar en varios registros. Empezad por los datos básicos y el formulario de confirmación, publicad, y añadid la historia o la galería con calma: la web se puede seguir editando después de publicarla.
El paso a paso completo, con capturas del editor y los límites del plan gratuito, está en cómo hacer una web de boda gratis. Y si aún no tenéis claro el estilo, estos 7 ejemplos de webs de boda muestran las secciones montadas en plantillas reales.
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Preguntas frecuentes
Empieza por lo imprescindible
No hace falta escribir todas las secciones de esta guía antes de publicar. Con los datos básicos, la agenda y el formulario de confirmación, la web ya responde las preguntas urgentes; la historia, la galería y el dress code pueden llegar la semana siguiente.
Lo único que conviene decidir desde el principio es qué información es sensible. Todo lo que no querríais que viera un desconocido —cuenta, teléfonos, direcciones particulares— va detrás de contraseña o fuera de la web.